28 MAY.

2019

Temas , ISR , Azúcar

Azúcar oculto - ¿Cuánto?

Una sola lata de refresco endulzada con azúcar puede contener hasta 10 cucharadas de azúcar, de acuerdo con la OMS, más del consumo máximo diario recomendado de 6 cucharadas de azúcares libres[1].

Existen cada vez más pruebas de que el azúcar podría ser actualmente la principal causa de la obesidad, mientras que anteriormente las grasas alimentarias habían sido consideradas como el principal responsable. Los estudios de investigación recientes han establecido un vínculo entre el consumo de azúcar y las enfermedades relacionadas con el síndrome metabólico, de las cuales la obesidad es un signo generalizado visible.

Las pruebas científicas más convincentes proceden de la Organización Mundial de la Salud. Aunque dichos estudios todavía no han demostrado un vínculo causal directo, nadie niega la contribución del gran aumento en el consumo de azúcar. La OMS concluye: ‘‘Las pruebas científicas de la relación entre el consumo de bebidas endulzadas con azúcar y la obesidad en la infancia son abrumadoras. Y continúan apareciendo pruebas adicionales.’’[2] 

En 2015, la OMS actualizó su recomendación sobre consumo de azúcar: tanto en adultos como en niños todavía continúa recomendando la reducción del consumo de azúcares libres hasta menos del 10% del consumo total de energía; no obstante, ahora sugiere una reducción más estricta hasta menos del 5% con el fin de lograr unos beneficios adicionales para la salud.

En todas las regiones geográficas, la población consume más azúcares añadidos que los niveles recomendados en esta nueva directriz.

En 2016, la OMS instó a todos los países a aplicar un impuesto sobre las bebidas azucaradas, con el fin de hacer frente al abrumador incremento de los índices de obesidad en niños en todo el mundo. Muchos países han introducido impuestos sobre el azúcar. Se espera que más gobiernos y organismos nacionales de sanidad se sumen a estos esfuerzos a través de unas normativas y unos procedimientos más rigurosos, así como mediante la concienciación de los consumidores acerca del crecimiento continuo del consumo de azúcar.

Como inversor responsable, Candriam evalúa el posicionamiento de las empresas en las que puede invertir a través de varias categorías de factores, entre ellos, la salud y el bienestar. Gracias a nuestras inversiones no solo conseguimos oportunidades de crecimiento y de beneficio para las empresas alimentarias sino que también promovemos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en materia de nutrición.

ODS 3 pretende, con el fin de 'Garantizar unas vidas saludables y promover el bienestar para todos a todas las edades

  • 3.4 Antes de 2030, reducir en una tercera parte la mortalidad prematura derivada de enfermedades no contagiosas mediante la prevención y el tratamiento, y promover el bienestar y la salud mental
  • Medida a través del indicador 3.4.1: Tasa de mortalidad atribuida a enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes o enfermedades respiratorias crónicas.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas toman en consideración la nutrición. No solo el Objetivo 2, 'Hambre Cero'. Evidentemente…', e incluso más, si consideramos en qué medida están interconectadas muchas de las etapas para alcanzar los ODS.