21 MAY.

2019

Temas , ISR , Sugar

La obesidad, ¿la nueva pandemia global de la infancia?

La incidencia y el coste de la obesidad y de otros trastornos de síndrome metabólico han experimentado un crecimiento asombrosamente rápido durante los últimos cincuenta años. No se trata de un problema de los países ricos. Actualmente genera un impacto sobre las personas de todo el mundo, también en los mercados emergentes, y sobre todas las edades, con inclusión de los niños.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en 2014, 462 millones de adultos en todo el mundo presentaban un peso insuficiente, mientras que 1.900 millones padecían sobrepeso u obesidad. Los fallecimientos de niños debidos a desnutrición se producen mayoritariamente en países con rentas bajas o medias. Pero "al mismo tiempo, en estos mismos países, los índices de obesidad y de sobrepeso en la infancia están aumentando"[1]  ,de acuerdo con la OMS. El número de niños y adolescentes obesos en el mundo se ha multiplicado por diez en las últimas cuatro décadas.[2]   

Los estilos de vida y las dietas no saludables en las sociedades modernas han ocasionado el amplio incremento de las enfermedades relacionadas con el síndrome metabólico[3] , de las cuales la obesidad es un signo generalizado visible. Otras enfermedades no contagiosas con frecuencia crónicas derivadas de dietas no saludables incluyen la diabetes, los problemas cardiovasculares y el cáncer. De acuerdo con la Hoja Informativa (“Fact Sheet”) de octubre de 2018 de la OMS, la incidencia mundial de la diabetes ha aumentado del 4,7% en 1980 al 8,5% en 2014, y su crecimiento es más rápido en los países con rentas bajas y medias.

Éste es un problema moderno. El consumo de calorías en el mundo ha aumentado en aproximadamente el 25% per cápita como promedio durante los últimos 50 años[4].

Al mismo tiempo, la industrialización económica y las tendencias hacia la urbanización han supuesto un cambio radical en la forma en la que comemos. La industrialización no solo ha transformado el funcionamiento de la agricultura y la ganadería, sino también ha supuesto un cambio en el tipo de alimentos disponibles. Los alimentos se empezaron a transformar, a través de procesos industriales, antes de llegar a nuestras mesas: los productores de alimentos han introducido potenciadores del sabor tales como sal, grasas y azúcar con el fin de hacer que sus productos sean más atractivos para los consumidores. Estos hechos han contribuido al desarrollo de dietas no saludables a gran escala. Más recientemente los estudios se centran en el vínculo existente entre el aumento en el consumo de azúcar y los problemas de salud relacionados con la dieta.

El coste para la sociedad es insoportable; aún así continúa aumentando. La OMS estima que la obesidad representa el 2%-7% de la atención sanitaria global[5] . Asimismo las estimaciones sugieren que en algunos países desarrollados los costes sanitarios de las dietas no saludables representan del 1% al 2% del PIB total del país[6] .

El problema va más allá de los costes de la atención sanitaria. El coste humano de la obesidad incluye 2,8 millones de fallecimientos de adultos al año, de acuerdo con la OMS[7] . Indirect economic impacts include lost productivity, reduced workforces, and reduced dexterity among the population.

Los impactos económicos indirectos engloban la pérdida de productividad, las plantillas reducidas, y la disminución de las capacidades entre la población. 

Como inversor responsable, Candriam evalúa el posicionamiento de las empresas en las que puede invertir en relación con diversas categorías de factores, entre ellos, la salud y el bienestar. Las cuestiones médicas relacionadas con las dietas no saludables han sido objeto de debate durante muchos años, mientras que el impacto sobre los sistemas de atención sanitaria y sus costes para la sociedad son asimismo bien conocidos. Creemos que la toma en consideración de estas cuestiones puede ofrecer oportunidades de crecimiento y de beneficio para las empresas alimentarias y sus inversores, al tiempo que beneficia a las sociedades de todo el planeta.

 

 

[1] Organización Mundial de la Salud, /News-room/Fact-sheets/Detail/Malnutrition, acceso el 10 de abril de 2019.
[2] Definida como edades de 4 a 19 años, WHO news release, 11 de octubre de 2017.
[3] Grupo de trastornos metabólicos que incrementa el riesgo de desarrollo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, se define como que tiene lugar cuando una persona presenta al menos 3 de los siguientes trastornos médicos: obesidad abdominal, elevada presión arterial, triglicéridos séricos altos, bajo nivel de lipoproteínas de alta densidad.
[6]  Trésor-Economics No.179 (September 2016), “What are the economic consequences of obesity and how to tackle them?”
[7]  WHO, World Health Statistics, a snapshot of global health, 2012.